LA ENSENADA, ABANGARITOS, PUNTARENAS

La primera gira de la Asociación Ornitológica del año 2003 tuvo como escenario un lugar precioso llamado "La Ensenada Lodge", en Abangaritos.

El lugar de salida fue el de siempre, la hora diferente a la tradicional. La mañana fresca y ventosa, con mucho sol; dispuesto a calentar nuestras expectativas como observadores de aves. Al volante de la buseta, el señor Jorge León, que nos trasportaría hacia nuestro destino y como siempre, con mucha ilusión que éste sería un gran día para los apasionados de las aves. En el camino se terminaron de ocupar los pocos lugares que estaban disponibles. A la altura de Esparza, la buseta hizo la parada de rigor, no podía faltar el cafecito, acompañado con un buen desayuno. Seguimos la ruta que nos conduciría a nuestro objetivo y que nos esperaba con muchas sorpresas.

La gira tuvo tres sesiones importantes. La primera parada oficial, antes del pueblo de Abangaritos. El primer grito de " ... un trogón, un trogón... "se convirtió en la orden de parada para el conductor, razón por la cual todos ordenadamente procedimos a salir con binóculo en mano, dispuestos a dar cacería con nuestras miradas a las aves que nos daban una cordial bienvenida con su danza.

Una vez concluida la observación de las especies alrededor, seguimos hacia el lugar donde nos esperaba don Julio Sánchez en compañía de su esposa, lo que sería la segunda parte del plato del día. Allí en "La Ensenada Lodge", bajo un fuerte sol abrasador, nos reunimos para escuchar por boca del Ornitólogo Sánchez información sobre el espectacular pájaro Campana (Procnias tricarunculata), el cual se encontraba a corta distancia. Concluida la breve exposición, fuimos a su encuentro; como los marineros embrujados por los cantos de hermosas sirenas, así íbamos al escuchar el canto de tan majestuosa ave. Algunos de nosotros con la emoción al tope de que algo grandioso se avecinaba, y no era para menos, ya que tener la oportunidad de mirar una especie endémica de éste calibre es un premio al esfuerzo para los observadores de aves. El pájaro Campana nos salvó el viaje, valió el boleto. Atravesar los pastos secos y soportar el calor, que a más de uno ruborizó, tuvo como paga tener frente a nuestros ojos a esa ave de largos bigotes y plumaje de gala, ni que decir del canto, vocalizado en varios tonalidades, cual tenor en concierto, entonando cantos gregorianos.

Después del embrujo, vendría la realidad de nuestro apetito feroz, y sin tener que rogarle a nadie, todos obedientes, "...¡a comer se ha dicho!...". En esta ocasión le tocaba a la "cuchara italiana" y al que no quiere caldo "dos pastas", para reponer la energía que el fuerte clima nos restaba.

Después del ritual del café y una pequeña siesta, vendría la tercera y última parte de nuestro recorrido en La Ensenada, esta sería por las salinas. Unas coloridas espátulas rosadas era el atractivo de la laguna que hospedaba a varias especies, que caracterizan esta zona playera. El grito nuevamente se hizo presente, pero esta vez era para dejar de cazar con nuestra mirada a los correlimos y chorlitos que plácidamente nos entretenían con sus danzas sobre las piletas de las salinas. Heriberto, nuestro Sheriff de las giras, dió inicio al recuento de aves del día, apoyado por los más duchos, como lo son: Diego Baudrit, Roy May, Carlos Raabe, Larry Marín, entre otros... 89 fue el número de especies observadas, buena cantidad para una jornada sin horas extras.

De regreso hacia la Capital, hizo su aparición un personaje que aunque no ocupe un asiento, siempre está presente en la giras: "el buen humor y sus ocurrencias", que nos regala más de una sonrisa gratis, lo cual no debe faltar en los viajes.

La invitacion es cordial, no deje de asistir a las giras, que esto apenas empieza, lo mejor está por venir. Prepárese para la próxima y no se pierda la oportunidad de pasarla "a todo dar", con la Asociación Ornitológica de Costa Rica.

Alexander Pérez Jiménez
alexpere@ns.mideplan.go.cr
freeb@costarricense.com